martes, 15 de junio de 2010

La Quinta Esencia

Hola a tod@s.

Pues no, no he desaparecido del mapa, ni me han secuestrado, y gracias a Dios no me han abducido (eso dicen que duele mucho). El trabajo es el responsable, mucho trabajo, y cuando termino la jornada laboral no me apetece seguir delante del ordenador.

Vamos a entrar en materia, ¿Como decirle al responsable de planta de producción que ya no es indispensable, y que este no se ponga en tu contra?, ¿Como decirle al gerente, que aunque no lo parezca se sigue necesitando a esta persona?

Haceros a la idea de cuando vendes una aplicación que optimiza la producción, también tendréis que convencer al responsable de producción, que seguramente es una persona que esta en la empresa desde que se creo y además, tiene mucho peso dentro de esta.

Le tienes que decir que tu aplicación, contiene un sistema de inteligencia artificial que optimiza la producción mejor que el (el, que lleva trabajando desde que se creo la empresa, que esta curtido en mil batallas, que es la ostia), y llegas tu y le sueltas eso de buenas y primeras. Pues la has fastidiado colega y si no te echan de allí a patadas tendrás suerte.

No puedes llegar y decirle a este encargado que su función principal, que es la de organizar la producción, la va a realizar una máquina y encima mejor que el. Esto tendrás que presentarlo de otra manera.

Fundamentalmente, le tienes que decir que esta aplicación va a ser su mayor aliada, que la aplicación es la que estudia la forma de organizar la producción y el solo tiene que supervisarla, consiguiendo mucho tiempo libre para dedicarse a otras tareas.

O que por fin, no va a tener que ir detrás de la gente, para que anote el tiempo que dedica a las tareas que hace. Que por fin, los operarios van a dejar las tablas donde deben, y no en el primer sitio que encuentran, etc.

Todo tienen que ser ventajas desde su punto de vista, y cuidado con que le compliquemos la vida, porque si lleva toda la vida haciendo lo mismo y le va bien, para que cambiar. Este argumento es fundamental para explicar la baja competitividad de nuestras empresas.

Esto es la quinta esencia, que todos los responsables dentro de la empresa con distintos roles, solo vean ventajas. Aquel que tenga un tarrito de esta esencia, disfrutará de las mieles del éxito, y el que no pues ....

Aunque ya puestos a pedir, en vez de un tarrito de la quinta esencia, no sería mejor pedir una lampara maravillosa (con un genio bueno, claro).

Hasta mas ver ;)